Puerta blindada o acorazada: ¿En qué se diferencian?

¿Necesitas una puerta de seguridad para tu vivienda o local comercial? Si este es el caso, puede que te abrumen las distintas opciones que se ofrecen a ti. ¿Cuál es la diferencia entre una puerta blindada y una puerta acorazada? ¿A qué se corresponden los grados de seguridad?

Veamos en qué se distinguen y en qué debes prestar atención a la hora de acertar con tu compra.

Puerta blindada o acorazada

La puerta de entrada de una vivienda es lo primero que vemos. Por lo tanto, es normal que queramos que no desentone con el estilo de lo que llamamos ‘hogar’. Las hay de todos los tipos y para todos los gustos: puertas de entrada lacadas, laminadas o de madera.

Sin embargo, debe también ofrecer la máxima protección y seguridad a la vivienda. Para estar seguros de que cumpla con esta misión, debemos fijarnos también en la estructura misma de la puerta.

En Hipopótamo, especialistas en la venta e instalación de puertas blindadas y puertas acorazadas en Zaragoza y Lleida, queremos proporcionarte la información más relevante para apoyar tu decisión… y lo haremos desde la experiencia que hemos acumulado durante más de 20 años.

La diferencia principal entre estos dos tipos de puertas reside en su estructura. Para resumir, podemos adelantarte que una puerta acorazada provee una seguridad antiefracción mayor que una puerta blindada.

Aun así, acertar con tu compra depende también de otros factores que te invitamos a consultar a continuación.

Puertas blindadas, ¿qué son?

Aunque su nombre parece indicar lo contrario, una puerta blindada ofrece una protección intermedia a las efracciones.

Para entenderlo, habría que echar un vistazo a su composición. El blindaje de este tipo de puertas consiste en la aposición de una lámina de metal –generalmente de acero y de 1 milímetro mínimo de grosor– que cubre toda la hoja de aglomerado.

Puerta blindada
Estructura interna de una puerta blindada

Por consiguiente, el grosor y la dureza de esta lámina metálica determina en gran parte el nivel de seguridad de la puerta. Cuánto más gruesa será la lámina, más resistencia proveerá al conjunto.

Más allá de la puerta en sí, habría que vigilar que:

  • la cerradura sea de seguridad
  • las bisagras sean de tipo anti-palanca

Eso sí, el marco de las puertas blindadas suele ser su punto débil, ya que suelen ser corrientes, de madera y sin sistemas que impidan el acceso de una palanca.

Puertas acorazadas, ¿en qué se distinguen?

Sin duda alguna, las puertas de entrada acorazadas ofrecen un grado muy alto de protección a las efracciones y aportan mucha confianza.

En este caso, los sistemas de seguridad se aplican a todos los puntos a reforzar. La hoja misma de la puerta es de acero (es aconsejable que no supere los 95 kg de peso). El cerco debe estar forrado con una chapa de acero de 2,5 milímetros de grosor como mínimo.

Puerta acorazada
Estructura interna de una puerta acorazada

En cuanto a las bisagras, vienen siempre con un sistema de pivotes anti-palanca y pueden ir atornilladas o soldadas (para conseguir un mayor nivel de seguridad).

Por otra parte, habría que prestar atención en que el plinto (la parte situada justo debajo de la hoja) tenga un espesor mínimo de 2 cm para que no se pueda introducir una palanca

Para una mayor seguridad, comprueba que la cerradura lleve:

  • Un sistema anti-bloqueo y así impedir la inserción de tarjetas u otros objetos que permitan abrir el pestillo.
  • Un escudo protector para impedir que se pueda taladrar
  • Recomendamos que el número de pestillo sea de 9, lo que sería un buen compromiso entre protección y para no someter la cerradura a esfuerzos excesivos que podrían dañarla.
  • Un sistema que impida la extracción del cilindro de la cerradura y debe abrirse con una llave anti-copia.
  • Ganchos anti-palanca de acero galvanizado

Grados de seguridad en puertas acorazadas y blindadas

Habrás observados que son muchos los puntos a tener en cuenta para asegurarse la mayor seguridad de tu hogar o negocio.

Por esta razón, desde 2013, la normativa española UNE-85160 empezó a nombrar sin distinción a las puertas blindadas y acorazadas bajo la denominación ‘puertas de seguridad’ y se les atribuye un número (grado de seguridad) en función de su resistencia frente a ataques.

Los grados de seguridad van de 1 a 6, siendo el grado 6 el nivel de mayor resistencia.

Grados de seguridad en puertas

Grado 1 y 2

Las puertas que se ven atribuidas un grado 1 o 2 ofrecen apenas resistencia frente a efracciones del exterior. Son fácilmente violables con palancas o ganzúas profesionales.

La mayoría de puertas blindadas tienen esta certificación básica pero, también, algunas puertas acorazadas. De ahí la importancia de comprobar el grado de seguridad en vez de confiar en las denominaciones ‘blindada’ o ‘acorazada’

Grado 3

A partir de este grado, podemos empezar a nombrarlas ‘puertas de seguridad’. En otras palabras, la normativa española estima que las puertas certificadas como mínimo con un grado 3 pueden considerarse aptas para resistir a los ataques.

Se alcanza este grado de seguridad mediante ensayos profesionales que garantizan al comprador que el sistema es realmente capaz de impedir que un intruso fuerce la puerta con herramientas profesionales.

Grado 4, 5 y 6

Las puertas de seguridad certificadas con un grado 4, 5 o 6 ofrecen una protección antiefracción y una resistencia mayor que las del grado 3. Son capaces de impedir los ataques de profesionales del robo.

Han demostrado durante ensayos que su diseño y su robustez les permiten proveer toda la protección y seguridad frente a efracciones cometidas con herramientas profesionales por asaltantes experimentados.

Puerta blindada o acorazada: ¿Qué elegir?

Tal y como te lo hemos comentado en este artículo, los términos ‘puerta blindada’ o ‘acorazada’ no pueden asegurarte la compra de una puerta de entrada que cumpla con el nivel de seguridad que necesitas para proteger tu vivienda o local comercial.

Si quieres acertar con tu elección, siempre mejor fijarse en la certificación sobre grados de seguridad.

Aun así, de manera general, podemos decir que una puerta blindada suele constituir una medida de seguridad aceptable. Se considera una opción viable para viviendas habituales, en inmuebles de pisos o cualquier casa que no esté aislada. En cuánto a precios, es ideal si dispones de un presupuesto ajustado.

En cambio, las puertas acorazadas ofrecen un nivel de seguridad mayor y se convierten en una elección más acertada para viviendas individuales o adosadas, especialmente si almacenas objetos de gran valor en la casa, para una segunda residencia en la que no vives durante períodos más o menos prolongados o sencillamente porque quieres asegurarte la máxima seguridad y confianza.